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SANCION PENAL FRENTE AL INCUMPLIMIENTO ALIMENTARIO (Breve comentario bibliográfico)
Por: Marta Luz Polastri - 20/10/2000 - Revista: 008
 
SANCION PENAL FRENTE AL INCUMPLIMIENTO ALIMENTARIO
(Breve comentario bibliográfico)
Por Marta Luz Polastri

Quienes abordamos cotidianamente la problemática del derecho de familia tratamos de bucear en la búsqueda de material que nos permita tener elementos con cuales afrontar la intrincada solución de los casos que la realidad nos presenta. Habiendo dado con una obra de notable factura en su contenido jurídico, escrita con esmero, pasión y acabado conocimiento del tema, quiero destacar parte de la misma. "INCUMPLIMIENTO ALIMENTARIO DE LOS PADRES" (Editorial Juris), de autoría de las Dras. Rita D´Eramo y Ana María Mujica de Peralta, tiene varias y destacadas secciones que intentan cubrir todo el espectro que encierra el título. A efectos de analizar algunos tramos del profundo estudio que realizan, juzgué importante hacer un comentario del capítulo 6 dedicado a la "Sanción Penal frente al Incumplimiento Alimentario" y así tenemos: 1. Antecedentes: Los dos proyectos existentes en la materia anteriores a la sanción de la ley 13944, fueron el de Coll-Gomez de 1937 y el de Peco de 1941, ambos ubicaron el delito con diferencia de criterios y con amplitud distinta. El primero en la categoría de delitos contra las personas, y el segundo proponía la creación de un título contra la familia “Delito contra la asistencia familiar” considerando que el bien jurídico lesionado era el grupo familiar.-
La ley 13944 sancionada el 9 de octubre de 1950 es la primera que tipifica el delito de incumplimiento de los deberes de asistencia familiar y, posteriormente, en el año 1991 la ley 24.026 introdujo el art. 2 bis a la 13944, tipificando el delito de insolvencia alimentaria fraudulenta, que reprime con la pena de uno a seis años de prisión, protegiendo de esta manera a la familia como bien jurídico.-
2. Características del delito: a) Independencia del instituto civil: Siguiendo la propia redacción de la norma, como primer elemento a tener en cuenta para la caracterización del delito -señalan las autoras- que el mismo se presenta independiente del instituto civil de la prestación alimentaria, ya que en este aspecto se consuma "aún sin mediar sentencia civil", y por otra parte es diferente el alcance que tiene la obligación civil de la que configura el delito penal.-
La jurisprudencia, ha sostenido reiteradamente y remarcado esta característica del injusto penal, ya que la causa criminal no es, ni puede ser, el proceso ejecutivo de los alimentos debidos. Ambos procesos pueden coexistir pero obedecen a distintos fines y siempre conservan su individualidad, porque tienen una naturaleza jurídica distinta: la una caracterizada por la tipicidad que constituye una garantía de reproche penal y la otra -la de la ley civil- que busca la obtención de un resarcimiento patrimonial originado en una obligación de dar.-
b) Delito de omisión y peligro abstracto: No es necesario el resultado dañoso externo o material porque se perfeccionan con la mera posibilidad de la lesión; c) Exigencia de cumplimiento solo de lo indispensable: basta para incriminar la conducta, el desamparo al que el obligado sumió a las víctimas sustrayéndose dolosamente a su deber; d) Delito continuo: porque se prolonga en el tiempo mientras el sujeto activo no resuelva hacer cesar el estado antijurídico, es decir, esta cometiendo el delito al que podrá dar término con solo quererlo; e) Posibilidad económica de subvenir a las necesidades: constituye también presupuesto necesario para la incriminación del delito. No viola los deberes de asistencia familiar quien no estuvo en condiciones de subvenir a las necesidades del familiar, salvo cuando esa imposibilidad haya sido producida voluntariamente; f) Delito doloso: porque conforme a la expresión utilizada por la ley penal "se sustrajere a prestar", es un delito que requiere dolo del agente, no configurándose el ilícito cuando existe una conducta meramente culpable del sujeto activo; g) Naturaleza de la acción: es de acción pública, con excepción del caso en que la víctima fuera el cónyuge en que la acción es privada; h) Carga de la prueba: tanto de la existencia del delito y de la responsabilidad de su autor le incumbe a la acusación. Si el acusado argumenta que carecía de capacidad económica, recae sobre él la prueba de tal déficit económico.-
Ahora bien, entendiendo que el punto más conflictivo y que sucede a menudo es el del Cumplimiento parcial (i), destacan las Dras. D´Eramo y Mujica de Peralta que la consideración del cumplimiento parcial de la obligación alimentaria como uno de los elementos que hacen a la configuración del delito ha dividido a la jurisprudencia. Algunos consideran que el cumplimiento parcial de la obligación alimentaria no suple su estricta observancia, puesto que aquél equivale a la insatisfacción de la obligación, sin perjuicio de que se tenga en cuenta para la determinación de la pena.-
En tal sentido resulta esclarecedor el voto del Dr. Rivarola en el caso “Martínez”, al señalar que: “los pequeños dineros entregados esporádicamente o el pago de ciertos y escasos servicios educacionales o recreativos, no altera el meollo y la esencia de la cuestión a decidir, ni modifica un ápice la correcta decisión del sentenciante. Menos si se plantea la opción entre la familia original y la familia nueva, pues la creación o formación de la última lo ha sido por decisión exclusiva del procesado y ello no puede dar por resultado el desvanecimiento de sus obligaciones esenciales y primarias en relación a los hijos del primer matrimonio; es elemental que quien se crea obligaciones las asuma rectamente y si carece de los elementos indispensables para hacerles frente, cualquier persona responsable dejará de lado sus deseos personales y hasta postergará la satisfacción de sus instintos hasta contar con los medios de sufragarlos conforme a la ley humana y a la ley moral.-
En igual sentido se ha pronunciado el Dr. Donna al afirmar: “En la figura penal en examen, se sustrae tanto el que no los entrega en su totalidad, como aquél que lo hace parcialmente. El padre tiene la obligación de cumplir con su deber de pasar alimentos a su hijo menor. No basta que otro se lo proporcione, es él el que los debe. Esta obligación se ve plasmada tanto en la normativa civil como en la penal.-
En postura opuesta se ha sostenido que: “El argumento de la insuficiencia de medios aportados para la subsistencia es compartido hoy en día por un tercio de la población total de la Nación y la determinación del quantum de la suficiencia de tales medios aparece como claramente desproporcionado aún para la inmensa mayoría de personas ocupadas. Por ello no puede aceptarse el criterio rigurosamente formalista del a quo en cuanto a que basta un simple incumplimiento para achacar responsabilidad al encartado”.-
Como se ve, es una obra de gran utilidad para el correcto planteo y resolución de casos.-
 

 
 
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